Talleres para mejorar conocimientos, actitudes y prácticas en temas sociosanitarios en la población inmigrante en España

Talleres para mejorar conocimientos, actitudes y prácticas en temas sociosanitarios en la población inmigrante en España

El Proyecto Salud Esperanza, creado por las ONG Teléfono de la Esperanza y Salud Entre Culturas, ha impartido talleres de formación a población inmigrante para mejorar los conocimientos en aspectos sanitarios y gestión emocional. En estos talleres los inmigrantes reciben información sobre enfermedades como el VIH, enfermedad de Chagas o tuberculosis, así como del funcionamiento del sistema sanitario español. El apartado de gestión emocional completa la atención integral al inmigrante con el objetivo de acompañarle también en los procesos psicoemocionales que experimentan.

Los talleres se han desarrollado a lo largo de 2016 en colectivos como familias ucranianas de refugiados, mujeres latinoamericanas y jóvenes subsaharianos. A través de estas formaciones, Salud Esperanza colabora con otras organizaciones que trabajan con población inmigrante para ofrecer a sus usuarios servicios formativos e informativos que complementan la labor que realizan.

Desde Salud Esperanza creemos que la información y la formación son fundamentales en el acompañamiento a la población inmigrante para ofrecer un apoyo integral y completar la ayuda que necesitan en diferentes aspectos. La mejora de los conocimientos y el desarrollo de las capacidades facilita la adaptación a un nuevo entorno y a afrontar las dificultades derivadas del proceso migratorio.

Como apunta el director técnico de Salud Entre Culturas, Ignacio Peña: “El sistema sanitario es diferente en cada país, y los inmigrantes necesitan conocer cómo funciona en España y cómo acceder a él para recibir atención sanitaria”. Asimismo, la información relativa a enfermedades infectocontagiosas por parte de profesionales de la salud es esencial para realizar una verdadera labor de prevención e intervención.

En cuanto a la gestión emocional, la directora técnica del Teléfono de la Esperanza, Isabel Ponce, explica que “Es muy importante escuchar las emociones que experimenta una persona que ha dejado su país y se enfrenta a una nueva vida, así como proporcionarles unas herramientas básicas para que identifiquen, expresen y gestionen sus propias emociones”.

Alí: “Me han dado calabazas, pero no desisto porque quiero vivir y trabajar como un español más”

Alí: “Me han dado calabazas, pero no desisto porque quiero vivir y trabajar como un español más”

Alí solicitó la residencia en España por Arraigo Social pero se la denegaron y ahora probará en otras regiones donde la administración es más amigable con los inmigrantes.

Alí ha recorrido, a pie y con suerte a veces en coche, 10.000 kilómetros en cinco años. Oh no, no; Alí no es de esos jóvenes que trasiegan el mundo andando para luchar por una causa humanitaria. Alí lleva la causa humanitaria a cuestas. Salió de Pakistán en 2011. Su país natal le ofrecía una vida encorsetada y escasas oportunidades de encontrar trabajo. No se consolaba solo con ver la opulencia del western style que le mostraban las películas en una pequeña televisión en su aldea cercana a la disputada Cachemira. Salió feliz de casa, como lo hace el que empieza un viaje de pulserita ‘todo incluido’. Y pese a que nunca ha perdido la sonrisa, Alí las ha pasado canutas en su periplo por Asia y Europa hasta llegar a España, donde mal que bien vive desde hace tres años.

Y trabaja cuando lo llaman y cuando no también y cierra los contratos de trabajo con un apretón de manos porque Alí es de esos seres invisibles para la administración, los ‘sin papeles’. Y no será porque no desee tenerlos. De hecho, ya los ha pedido una vez y se los han denegado. Por la vía del famoso Arraigo Social, dos palabras que suenan a música celestial para los inmigrantes sin regularizar, pero que muchas veces se encuentra con escollos difíciles de salvar.

El único día que perdió la sonrisa fue cuando supo por Internet que le habían denegado el permiso de residencia: Lloró amargamente al informar a su empleador de la mala noticia.

Lo tenía todo: Un contrato por un año a jornada completa, el empadronamiento y el certificado de penales. Tan solo le faltaba el cuño en el pasaporte, motivo por el que le ha sido denegada la petición. Pero Alí no se acobarda ante el primer portazo en las narices de ese monstruo con el que se enfrenta, llamado Administración: “Me han dado calabazas pero no desisto: Quiero vivir y trabajar como un español más”. Ha visto que su país y el de acogida no distan mucho de parecerse, al menos en la operación matemática burocracia+política.

Alí no tiene todas las oportunidades perdidas porque desde que llegó a España hace tres años se ha ido empadronando en todas las ciudades donde ha vivido. “Lo dicen los abogados: que es muy importante empadronarse cuando vienes a España ilegal porque después será la prueba válida de que has estado viviendo ininterrumpidamente en el país. Y es que la vía para obtener el permiso de trabajo y residencia por Arraigo Social requiere que el demandante demuestre que lleva un mínimo de tres años viviendo en España.

La denegación le ha venido por carecer de cuño de entrada a España en el pasaporte, pero Ali ha sabido que en otras regiones españolas no son tan exigentes y va a probar allí. Lo dicho: Ali quiere vivir en España sin miedo a ser detenido y expulsado como un vulgar criminal.

Ali ya sabe lo que es ser tratado como un ladrón, aunque nunca le ha pasado en España. Inició su odisea en Karachi, donde dormía en casas abandonadas; traspasó las fronteras de Turquía y solo pudo estar dos semanas porque lo detuvieron y lo reenviaron de nuevo a Irán después de tenerlo 10 días encarcelado. Pero no tardó en volver a Turquía de nuevo y de allí a Grecia donde estuvo trabajando un año en el campo. Macedonia, Hungría, Austria, Italia, Francia y por fin España, un país que le dio una calurosa acogida, aunque la fría administración no lo ratifique.

Talleres para mejorar las capacidades de los voluntarios de ONG para empatizar con los inmigrantes

Talleres para mejorar las capacidades de los voluntarios de ONG para empatizar con los inmigrantes

Salud Esperanza, el proyecto impulsado por las ONG Teléfono de la Esperanza y Salud Entre Culturas, ya ha desarrollado una serie de talleres entre profesionales y voluntarios de ambas ONG, cuyo objetivo es mejorar las capacidades y conocimientos sobre gestión de las emociones y aspectos básicos de la salud. Todo, con el fin de mejorar el trato diario con inmigrantes que acuden a las consultas médicas, principalmente del Hospital Ramón y Cajal de Madrid o aquellos inmigrantes que llaman al Teléfono de la Esperanza con problemas tan habituales como la soledad, la ansiedad o el miedo. A estos talleres de formación también han acudido profesionales de otras organizaciones con las que colaboran ambas ONG interesadas en la atención integral al inmigrante y los procesos psicosociales asociados a su situación.

Los talleres se circunscriben dentro del apartado de Formación Interna del Proyecto Salud Esperanza, financiado por Obra Social La Caixa. El programa se completa con la Formación Externa impartida a población inmigrante; y el sitio web, saludesperanza.org de información integral para el inmigrante con contenidos sobre trámites administrativos, recursos sanitarios y gestión de las emociones.

El director técnico de Salud Entre Culturas, Ignacio Peña, explicó que “Los profesionales del Teléfono de la Esperanza conocieron aspectos básicos como enfermedades infecciosas (VIH, tuberculosis, enfermedad de Chagas y enfermedades de transmisión sexual). Pero también recibieron formación sobre multiculturalidad, procesos interculturales vividos en España, destrucción de mitos de la inmigración y diferencias entre asimilación e integración”, agregó.

Por su parte, la directora técnica del Teléfono de la Esperanza, Isabel Ponce, indicó que la parte de formación impartida por los profesionales de esta ONG “es un acercamiento a los aspectos emocionales del inmigrante para atenderle a través de la empatía y la escucha activa”.

Los talleres de Escucha Activa y Relación de Ayuda que se impartieron a médicos, traductores sanitarios y personal sociosanitario de Salud Entreculturas conducen a una mejora de las capacidades de empatía y gestión emocional, cumpliendo con uno de los objetivos clave del proyecto Salud Esperanza: capacitar de manera integral y cualificada a los agentes inmersos en los procesos de atención psicosocial.

Si te interesan algunos de los temas que se abordaron en los talleres de Salud Esperanza, puedes consultarlos aquí.

Mitos y realidades sobre la sanidad y la inmigración en España: Jornadas sanitarias para la multiculturalidad

Nace el proyecto Salud Esperanza para apoyar a los migrantes de España

Nace el proyecto Salud Esperanza para apoyar a los migrantes de España

2016 ha sido el año de Salud Esperanza, un proyecto de nace con vocación de continuïdad. Salud Esperanza es un programa pensado para orientar a los migrantes que eligen España como país de destino y ofrecerles información integral y orientación en el ámbito administrativo, el cuidado de la salud y la gestión de las emociones.

Ha sido desarrollado por la ONG Teléfono de la Esperanza, que aporta su experiencia en el terreno emocional, y por Salud Entre Culturas, del que se nutre en el ámbito socio sanitario. Está financiado por Obra Social La Caixa.

La directora técnica del Teléfono de la Esperanza de Madrid, Isabel Ponce, explica que la idea de desarrollar el proyecto salud esperanza surge a partir de la necesidad de “intercambiar formación sobre gestión de las emociones y prevención de enfermedades infecciosas” entre los voluntarios y psicologos que realizan escuchas activas en el Teléfono de la Esperanza y los médicos y personal sociosanitario. Todos ellos tienen en común un trato habitual con inmigrantes que viven en España. Estos talleres se traducen en un trato más empático con los pacientes que acuden a la consulta médica y en un mejor conocimiento de las enfermedades infecciosas que revierte en los numerosos emigrantes que llaman al teléfono de la Esperanza con crisis de soledad, duelo, depresión o ansiedad.

A lo largo del año se han desarrollado diversos talleres tanto en la sede de Salud Entre Culturas ubicada en el hospital Ramón y Cajal de Madrid y la del Teléfono de la Esperanza, en Madrid.

Finalmente, los conocimientos de ambas entidades se han materializado en saludesperanza.org, una web donde los migrantes pueden obtener información integral sobre trámites burocráticos, salud y gestión de las emociones. El sitio web puede consultarse en español, inglés, francés, árabe y chino.

El director técnico de Salud Entre Culturas, Ignacio Peña, subraya que el objetivo es que todas las vertientes del proyecto “desemboquen en “un trato más completo y empático con los inmigrantes”. fondoportadaSE5